Será como cuando un hambriento sueña Que está comiendo; Pero cuando despierta, su hambre no ha sido satisfecha. O como cuando un sediento sueña Que está bebiendo; Pero cuando despierta, está desfallecido, Y su sed no ha sido aplacada. Así será la multitud de todas las naciones Que combaten contra el monte Sión. ¶Deténganse y esperen, Ciéguense y quédense ciegos. Ustedes se embriagan, pero no con vino; Se tambalean, pero no con licor. Porque el Señor ha derramado sobre ustedes espíritu de sueño profundo, Él ha cerrado sus ojos: los profetas, Y ha cubierto sus cabezas: los videntes. Toda la visión será para ustedes como las palabras de un libro sellado, que cuando se le da al que sabe leer, diciéndole: «Lee esto, por favor»; y él dirá: «No puedo, porque está sellado». Entonces el libro será dado al que no sabe leer, diciéndole: «Lee esto, por favor»; y él dirá: «No sé leer». ¶Dijo entonces el Señor: «Por cuanto este pueblo se acerca a Mí con sus palabras Y me honra con sus labios, Pero aleja de Mí su corazón, Y su veneración hacia Mí es solo una tradición aprendida de memoria, Por tanto, volveré a hacer maravillas con este pueblo, prodigiosas maravillas. Y perecerá la sabiduría de sus sabios, Y se eclipsará el entendimiento de sus entendidos». — NBLA