CEN Maná
Cantares 2:7-12

¶«Yo les ruego, oh hijas de Jerusalén, Por las gacelas o por las ciervas del campo, Que no levanten ni despierten a mi amor Hasta que quiera». ¶«¡Una voz! ¡Mi amado! ¡Miren, él viene, Saltando por los montes, Brincando por los collados! »Mi amado es semejante a una gacela o a un cervatillo. ¡Miren, se detiene detrás de nuestro muro, Mirando por las ventanas, Espiando por las celosías! ¶»Mi amado habló, y me dijo: “Levántate, amada mía, hermosa mía, Y ven conmigo. ”Pues mira, ha pasado el invierno, Ha cesado la lluvia y se ha ido. ”Han aparecido las flores en la tierra; Ha llegado el tiempo de podar las vides, Y se oye la voz de la tórtola en nuestra tierra. — NBLA