¿Entonces qué? ¿Somos nosotros mejores que ellos? ¡De ninguna manera! Porque ya hemos denunciado que tanto judíos como griegos están todos bajo pecado. Como está escrito: «No hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios. »Todos se han desviado, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, No hay ni siquiera uno. »Sepulcro abierto es su garganta, Engañan de continuo con su lengua. Veneno de serpientes hay bajo sus labios; Llena está su boca de maldición y amargura. »Sus pies son veloces para derramar sangre. »Destrucción y miseria hay en sus caminos, Y la senda de paz no han conocido. »No hay temor de Dios delante de sus ojos». — NBLA