Génesis 18:1-5
Y el Señor se le apareció a Abraham en el encinar de Mamre, mientras él estaba sentado a la puerta de la tienda en el calor del día. Cuando Abraham alzó los ojos y miró, había tres hombres parados frente a él. Al verlos corrió de la puerta de la tienda a recibirlos, y se postró en tierra, y dijo: «Señor mío, si ahora he hallado gracia ante sus ojos, le ruego que no pase de largo junto a su siervo. Que se traiga ahora un poco de agua y lávense ustedes los pies, y reposen bajo el árbol. Yo traeré un pedazo de pan para que se alimenten y después sigan adelante, puesto que han visitado a su siervo». «Haz así como has dicho», dijeron ellos. — NBLA