Proverbios 5:18-23
Sea bendita tu fuente, Y regocíjate con la mujer de tu juventud, Amante cierva y graciosa gacela; Que sus senos te satisfagan en todo tiempo, Su amor te embriague para siempre. ¿Por qué has de embriagarte, hijo mío, con una extraña, Y abrazar el seno de una desconocida? Pues los caminos del hombre están delante de los ojos del Señor, Y Él observa todos sus senderos. De sus propias iniquidades será presa el impío, Y en los lazos de su pecado quedará atrapado. Morirá por falta de instrucción, Y por su mucha necedad perecerá. — NBLA