Génesis 22:10-12
Entonces Abraham extendió su mano y tomó el cuchillo para sacrificar a su hijo. Pero el ángel del Señor lo llamó desde el cielo y dijo: «¡Abraham, Abraham!». Y él respondió: «Aquí estoy». Y el ángel dijo: «No extiendas tu mano contra el muchacho, ni le hagas nada. Porque ahora sé que temes a Dios, ya que no me has rehusado tu hijo, tu único». — NBLA