Porque es imposible que la sangre de toros y de machos cabríos quite los pecados. Por lo cual, al entrar Cristo en el mundo, dice: «Sacrificio y ofrenda no has querido, Pero un cuerpo has preparado para Mí; En holocaustos y sacrificios por el pecado no te has complacido. »Entonces dije: “Aquí estoy, Yo he venido (En el rollo del libro está escrito de Mí) Para hacer, oh Dios, Tu voluntad” ». Habiendo dicho anteriormente: «Sacrificios y ofrendas y holocaustos, y sacrificios por el pecado no has querido, ni en ellos Tú te has complacido» (los cuales se ofrecen según la ley), entonces dijo: «Mira, Yo he venido para hacer Tu voluntad». Él quita lo primero para establecer lo segundo. — NBLA